

-Y de ese modo el león se enamoró de la oveja...-murmuró. Desvié la vista para ocultar mis ojos mientras me estremecía al oírle pronunciar la palabra.
-¡Qué oveja tan estupida!-musité.
-¡Qué león tan morboso y masoquista!.
Su mirada se perdió en el bosque y me pregunté dónde estarían ahora sus pensamientos .













































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